Una práctica que se ha popularizado en algunos círculos de la comunidad gay a pesar de las fuertes advertencias de los profesionales de la salud sobre su inminente peligro, es el coito sin preservativo, denominado en inglés barebacking.
Obviamente que no conlleva ningún riesgo si los dos hombres no están infectados con el VIH y mantienen una relación de pareja monógama y estable. Pero en el resto de los casos, que son la mayoría, las personas participan en un juego similar a la ruleta rusa, ya que el sexo anal sin protección es una de las principales vías de transmisión del VIH y otras enfermedades venéreas.
Uno de los problemas es que el mensaje sobre el sexo seguro ha ido perdiendo su fortaleza en la medida en que han aparecido nuevos tratamientos que han hecho del SIDA una enfermedad controlable en muchos casos. Si bien los tratamientos han mejorado bastante, el VIH continúa cobrando miles de vidas cada año. Todos alguna vez hemos cometido errores, pero tener relaciones sin protección intencionalmente y por predilección es sin duda una conducta autodestructiva.
Foto: © G.dallorto / Wikipedia

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