Decenas de miles de niños anualmente entran y salen del sistema de bienestar infantil de los estados. En muchos casos, son colocados en hogares temporales de acogida conocidos en Estados Unidos como hogares sustitutos. Las parejas gay y lesbianas ven la oportunidad de ser padres provisionalmente y ayudar a un niño necesitado, sin atravesar por el largo y a veces engorroso proceso de adopción. Si cumplen los requisitos, pasan a ser padres de crianza gay.
Ser padre de crianza o padre sustituto implica las mismas responsabilidades que tiene un padre tradicional. Los vínculos emocionales que se crean entre padre e hijo también son similares. La única diferencia es que la custodia del menor bajo su cuidado pertenece al Estado.
Lee el testimonio de un padre de crianza gaySalvo en circunstancias extremas o inusuales, el objetivo del Estado es hacer posible la reunificación del niño con sus padres biológicos. Si no puede ser integrado a la familia por diferentes motivos, se busca otro arreglo permanente como la adopción o la transferencia de la patria potestad a un pariente. Se dan casos en que los padres de crianza gay eventualmente adoptan al niño y obtienen los derechos legales.
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Niños necesitados de amor y vivienda
El deseo de ayudar a los niños en el sistema de bienestar infantil tiene recompensas y desafíos. Si bien cada estado tiene sus propios lineamientos sobre el cuidado adoptivo temporal, la misión es la misma: dar amor y techo a un niño que los necesita.
La mayoría de los niños que entran en contacto con el sistema de bienestar de menores han sufrido abuso, abandono o negligencia por parte de sus padres biológicos o custodios. Otra modalidad de maltrato es cuando un padre no previene o permite que le suceda un daño al niño. Los niños gay abusados también forman parte del sistema y en ocasiones siguen siendo maltratados en los hogares sustitutos.
Los niños que corren el riesgo de un daño inminente o han sido ya abusados son transferidos a un refugio, un hogar sustituto o la casa de un pariente cercano hasta que concluya la investigación policial, se examine el caso en el tribunal o se rehabilite a los padres, si es que no están presos.
Para ser padre sustituto no importa la orientación sexual de la persona ni el estado civil. Por eso un hombre gay soltero también puede ser padre de crianza si cumple los requisitos que varían según los estados.
Formar una familia
El instinto paternal y maternal de las personas LGBT nos lleva en cierta etapa de nuestras vidas a desear formar una familia propia, al igual que el resto de los seres humanos. Diversos estudios han comprobado los niños criados por parejas del mismo sexo se desenvuelven con igual normalidad que los niños criados por parejas heterosexuales.
Lee sobre los mitos y verdades sobre padres homosexualesCuando la adopción por parejas gay era ilegal, la única opción que tenían era crear un hogar sustituto y acoger a un menor como padres de crianza. Eso ha cambiado con la progresiva igualdad de derechos, pues ahora la adopción es legal en casi todos los estados y se han popularizado medios de reproducción asistida como la gestación por subrogación e inseminación artificial.
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Una de las ventajas que tiene ser padre de crianza es su carácter provisional; puede servir como termómetro para las parejas homosexuales que quisieran tener hijos pero no están seguras si adoptar. Por lo general, las experiencias son positivas y eso los motiva a continuar como padres sustitutos o a adoptar sus propios hijos.
Es importante, sin embargo, estar preparado para tratar con un niño que probablemente exhiba problemas de conducta como secuela del abuso sufrido. Los comportamientos pudieran incluir rabietas, lenguaje grosero, robar y fugarse del hogar. Por eso es muy importante que el niño encuentre un hogar estable y padres amorosos que lo ayuden a superar el trauma.

