domingo mayo 13, 2012

Desde que el presidente Obama manifestó su respaldo a los matrimonios entre parejas del mismo sexo, muchos analistas se preguntan cuánto riesgo político ha asumido al apoyar a la comunidad homosexual, especialmente cuando necesita ganar el voto en varios estados claves que han aprobado enmiendas constitucionales para prohibir las bodas gay.
Los analistas también cuestionan cómo reaccionará en las urnas la comunidad hispana, un bloque de votantes muy codiciado. La sección Voces Latinas del portal de internet Huffington Post, que tiene 1,200 millones visitas de página al mes, escribió un artículo sobre el tema y me entrevistó sobre mi reacción.
"Al principio pensé que era una broma", respondí. "Luego traté de no reaccionar de forma exagerada en el medio de la sala de redacción... Mi reacción ha sido una sensación de plenitud, alegría y felicidad que [el presidente Obama] reconozca un derecho del cual yo pueda disfrutar en el futuro - y en medio de toda esta homofobia". Lee el resto de la entrevista.
Foto: Cortesía Humberto Mata
jueves mayo 10, 2012
El tren del progreso hacia la igualdad de derechos avanza a todo vapor. Las recientes declaraciones del presidente Obama manifestando su apoyo al matrimonio gay es un símbolo de cuán rápido está progresando la opinión pública sobre un tema que ha sido un tabú político.
Pero no hay que dormirse en los laureles. Pese a que a hay siete estados y la capital federal donde el matrimonio homosexual es legal, 31 estados han aprobado por votación popular enmiendas constitucionales para prohibir el matrimonio entre parejas del mismo sexo. En otras palabras, prohibir algo que aún no existe.
La mitad de la población de Estados Unidos considera el matrimonio igualitario como el último movimiento de libertades civiles para garantizar la igualdad de derechos. Es cuestión de tiempo -y mucho esfuerzo- hasta que el matrimonio gay sea legal, igual que hoy es normal el matrimonio interracial y hace apenas unas décadas era visto por la rama conservadora como el fin de la sociedad.
El amor entre los gays es igual de fidedigno que el amor entre los heterosexuales. Amar es un derecho divino. El matrimonio es creación del hombre. Si Dios ha concedido a los homosexuales la capacidad de amar, por qué el hombre les va a despojar del derecho de formalizar su relación en el altar y ante el gobierno.
Foto: Christopher Capozziello / Getty Images
domingo mayo 6, 2012
¡Dios mío, cómo el tiempo vuela! En abril, gaylatino.about.com cumplió su primer año de vida. Ha sido un período de aprendizaje, pues para todo lo que escribí tuve que leer e investigar, y me siento más cómodo que jamás antes siendo gay, en el sentido de que he intentado convertirme en pregonero de los aspectos positivos de ser homosexual, y sus desafíos pues no es nada fácil, al menos hasta que uno se acepta y se ama como gay.
Quiero compartir dos lecciones que he aprendido en esta aventura profesional. Primero, no hay nada no alcanzable. Cuando empecé las pruebas para conseguir el trabajo de guía - un proceso bastante competitivo y largo - mi principal miedo era el desconocimiento que tenía de la tecnología digital. Hoy me manejo bastante bien en el ciberespacio, no es que me crea Mark Zuckerberg quien, por cierto, me parece súper atractivo, pero sí domino las herramientas que me ha dado la plataforma de about.com.
La otra lección es que mi sufrimiento en la infancia y adolescencia lo he volcado en la ayuda al prójimo, especialmente a los jóvenes LGBT y sus padres, ya que puedo usar mi testimonio y sentir más empatía por todas las víctimas de acoso escolar. Mi camino a la aceptación y otras dificultades que he atravesado en la adultez también me han servido para crear contenido de calidad sobre temas como la autoestima del gay y tips para mejorarla.
En mis plegarias matutinas, o a veces vespertinas por lo tarde que me levanto, siempre encuentro un momento para agradecer a Dios por haberme dado la oportunidad de ser guía de Comunidad Gay en About en Español.
Fotos: Philip y Karen Smith / Getty Images (arriba). © Till Krech / Wikimedia (abajo)
lunes abril 30, 2012
Muchos hombres gay sufren de depresión y tienen baja autoestima ya que, inconscientemente, sienten que no hay un lugar para ellos en el mundo.
Generalmente en la infancia y adolescencia, los años de formación de la personalidad, recibimos un torrencial de mensajes negativos, sutiles y evidentes, sobre nuestra sexualidad y expresión de género. Es natural entonces que al llegar a la adultez asociemos el ser gay con algo negativo.
Por estar tan arraigada a la conciencia, la autoestima afecta casi todas las facetas de nuestra persona. No lo digo porque lo leí en un libro de psicología, sino porque lo he vivido en carne propia. He visto como la baja autoestima que desarrollé en mi adolescencia me condujo a comportamientos autodestructivos.
Por eso hoy me es tan fácil percibir cuando otro hombre gay muestra señales de baja autoestima.
Gracias a Dios la autoestima no es estática, uno puede ir sanándola. Eso sí, hay que esforzarse mucho y cambiar patrones de conducta y pensamiento. Con todo y eso les cuento que el Daniel de ayer vive dentro de mí, solo que hoy intento no escuchar sus dramas.
Foto: Hendrike / Wikimedia